Fuente de la noticia el periódico
Perdona tambalearEn otro momento, Rajoy ha explicado al primer ministro holandés, Mark Rutte, que a partir de ahora viene lo más duro en las medidas económicas que piensa adoptar el Gobierno. "Ha sido un mes duro, pero ahora viene lo más duro" han captado los micros que decía Rajoy entre el ruido ambiente recogido por las cámaras."Es que nos dejan una herencia muy complicada", ha añadido en alusión al déficit del 8% del PIB con que se cerró el 2011 en lugar del 6% previsto.
Rajoy ha departido también brevemente antes del inicio de la cumbre con el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker; y con el primer ministro belga, Elio di Rupo. También se ha entrevistado con la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, y con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso. Tras reunirse con Barroso, el presidente del Gobierno ha confirmado que la reestructuración del sistema financiero se aprobará el próximo viernes y que la reforma laboral estará lista también en febrero.
Reacción sindical
La reacción de los sindicatos no se ha hecho esperar. El responsable de Comunicación de CCOO, Fernando Lezcano, ha considerado "poco edificante" y hasta "temerario" que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, haya llegado "al extremo" de comentar en petit comité en Bruselas que la próxima reforma laboral podría desembocar en una huelga antes si quiera de haberla explicado a los agentes sociales y a la sociedad española en su conjunto. Lezcano ha indicado a Europa Press que, a la luz de las palabras de Rajoy captadas por un micrófono abierto, el Gobierno "debe tener una idea precisa" del contenido de dicha reforma, y ha vuelto a insistir en que, sin embargo, los agentes sociales siguen a la espera de saber "qué quiere hacer y para qué". Posteriormente, en un comunicado, Lazcano llega a calificar las palabras de Rajoy "inoportunas, imprudentes y temerarias", por entender que su función debería ser "evitar las huelgas en lugar de convocarlas".En otro momento, Rajoy ha explicado al primer ministro holandés, Mark Rutte, que a partir de ahora viene lo más duro en las medidas económicas que piensa adoptar el Gobierno. "Ha sido un mes duro, pero ahora viene lo más duro" han captado los micros que decía Rajoy entre el ruido ambiente recogido por las cámaras."Es que nos dejan una herencia muy complicada", ha añadido en alusión al déficit del 8% del PIB con que se cerró el 2011 en lugar del 6% previsto.
Rajoy ha departido también brevemente antes del inicio de la cumbre con el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker; y con el primer ministro belga, Elio di Rupo. También se ha entrevistado con la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, y con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso. Tras reunirse con Barroso, el presidente del Gobierno ha confirmado que la reestructuración del sistema financiero se aprobará el próximo viernes y que la reforma laboral estará lista también en febrero.
Reacción sindical
La reacción de los sindicatos no se ha hecho esperar. El responsable de Comunicación de CCOO, Fernando Lezcano, ha considerado "poco edificante" y hasta "temerario" que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, haya llegado "al extremo" de comentar en petit comité en Bruselas que la próxima reforma laboral podría desembocar en una huelga antes si quiera de haberla explicado a los agentes sociales y a la sociedad española en su conjunto. Lezcano ha indicado a Europa Press que, a la luz de las palabras de Rajoy captadas por un micrófono abierto, el Gobierno "debe tener una idea precisa" del contenido de dicha reforma, y ha vuelto a insistir en que, sin embargo, los agentes sociales siguen a la espera de saber "qué quiere hacer y para qué". Posteriormente, en un comunicado, Lazcano llega a calificar las palabras de Rajoy "inoportunas, imprudentes y temerarias", por entender que su función debería ser "evitar las huelgas en lugar de convocarlas". Ayudante de tanto donaré al no
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada